Docente del CFT Santo Tomás convierte la parrilla de Fiestas Patrias en contenido curricular gastronómico
Chef y coordinador académico de Santo Tomás Santiago Centro entrega claves técnicas para optimizar el asado chileno con criterio profesional.
La Formación Técnica y Profesional no se detiene en Fiestas Patrias. Al contrario, la contingencia estacional se convierte en una oportunidad para que los docentes de áreas gastronómicas traduzcan el conocimiento académico en orientación práctica para la ciudadanía. Eso es precisamente lo que ha hecho Héctor Carrasco Lovera, chef y coordinador de las carreras de Gastronomía Internacional y Tradicional Chilena del CFT Santo Tomás Santiago Centro, quien sistematizó una serie de recomendaciones técnicas para optimizar el asado criollo sin comprometer el presupuesto familiar.
Desde la perspectiva de un formador de técnicos en gastronomía, la elección del corte, el proceso de marinado y la gestión del calor no son decisiones intuitivas: son competencias que se enseñan en aula y que tienen impacto directo en el resultado del plato. «La clave está en elegir buenos cortes, marinarlos correctamente y aprovechar las brasas», sintetiza Carrasco, reflejando la lógica curricular que sustenta la enseñanza técnico-profesional en cocina.
En términos de selección de materias primas, el coordinador académico destaca dos proteínas accesibles y versátiles:
- Cerdo: cortes como pulpa paleta, pulpa pierna y chuletas parrilleras ofrecen una relación costo-rendimiento favorable. La técnica recomendada implica una marinada base por kilogramo que incluye ajo rallado, vinagre de vino tinto, orégano y comino, con opción de incorporar pasta de ají. El reposo mínimo de cuatro horas garantiza una penetración adecuada del sabor, aspecto que en la formación gastronómica se vincula directamente a los procesos de osmosis y desnaturalización proteica.
- Pollo: los trutros son señalados como la pieza más eficiente técnicamente, dado que la presencia del hueso contribuye a retener temperatura y jugosidad durante la cocción, reduciendo el margen de error para cocineros no profesionales.
El ejercicio del docente de Santo Tomás ilustra una tendencia creciente en el ecosistema FTP chileno: la transferencia de competencias técnicas hacia el entorno cotidiano, posicionando a los profesores de CFT e IP como referentes sectoriales más allá del aula. En un contexto donde la matrícula en carreras gastronómicas técnicas ha mostrado resiliencia sostenida en el sistema de educación superior técnico-profesional, iniciativas de visibilidad como esta refuerzan la pertinencia y el valor social de la formación especializada.
Para los programas de gastronomía, integrar la cultura culinaria nacional —como el asado de Fiestas Patrias— al desarrollo de competencias es también una estrategia de identidad curricular que conecta a los estudiantes con el patrimonio gastronómico chileno desde una mirada técnica y profesional.